lunes, 28 de febrero de 2011

No soy tu dueña


No soy tu dueña
ni tú mi perro
no vendo, ni expido permisos
ni quiero hacerlo.

El mundo es ancho
aunque aveces lo siento extrecho
y aunque parece larga,
la vida se consume
un incienso enorme
que al final se apaga.

No soy tu perra
ni tú mi dueño
no doy, ni invento explicaciones
ni quiero hacerlo.

Quiero fumarme los días
y vivir mis mil gatunas vidas,
descubrir los lados de la luna
aorillarme en cada sonrisa
rejuvenecer al mediodía
con todos, con todas
compartir esta gran pipa.

No busco atar a nadie
ni tampoco que me aten
buscar un estado intermedio
está en querer hacerlo.

No hablo de sexo sin conversación
no hablo de esconderme en una relación
no hablo de vivir mentiras al portador
no hablo de saberme olvidada en un rincón
no hablo de esquivar las caricias
no hablo de fingidas indiferencias

Estoy hablando de querernos libres
de saborearnos y sabernos libres
Yo no soy tu perra...
ni tú mi perro.



A pesar de que la sociedad nos empuja al descariño libre o al amor obsesivo controlado.
Nunca me gustaron los lados extremos,adoro la amplia gama de grises.

domingo, 27 de febrero de 2011

No me digas

Subo esta poesía dedicada especialmente a ti Celia, me alegro que te gustara :)


No me digas que no crea en mi ideas
porque son una utopía
No me digas que no crea en ellas
si yo por ellas daría la vida.

No me creo que todo sea mi locura
que no puedas ver con mis ojos
que luchar merece la pena
y dejarse vencer
nunca fue una de mis opciones.

No me digas que no crees en utopías
si el amor es la más grande con la que tropezar
No me digas que soñar es de locos y de necios
si lo que es realmente de necios es dejarlo de intentar

No me creo que el silencio sea un arma
ni los papeles la manera
No me creo que legal sea un argumento
ni da igual un fundamento
que luchar merece la pena
y dejarse vencer
nunca fue de mis opciones.

No me digas que te crees esta mentira
que así, así es la vida.
No me digas que el dinero es tu motivo
que el poder es tu señor.

No me creo... no me creo... no me digas.






Recordando una noche fantástica en el Bukowski :)