domingo, 18 de enero de 2009

malestar

Aveces hacemos cosas porque sentimos que son las cosas que tenemos que hacer, sin embargo a pesar de todo hay una sensación en el interior que me deja un mal sabor de boca y a pesar de que sé que he hecho lo que tenía que hacer, no puedo evitar sentirme mal. Un malestar me recorre y me envenena la sangre porque no siempre me gusta tener razón. Aveces me gustaría equivocarme y descubrir que todo es mejor, que aquello que me preocupaba realmente no llegó a pasar.

7 comentarios:

  1. Hola he desubierto tu blog por casualidad,megusta esto que has escrito, no siempe nos gusta lo que hacemos , pero a veces no podemos elegir. Ssludos.

    ResponderEliminar
  2. El problema de estar equivocado es que uno no sabe que lo está. Uno puede tener dudas o no tenerlas.

    Y aunque nunca las tenga, seguramente se equivocará, al menos a ojos de los demás, en muchas ocasiones.

    Las verdades absolutas muy, muy escasas...

    ResponderEliminar
  3. Si, Dani, suena un poco prepotente eso de que siempre tengo razón. Obviamente no siempre tengo razón. Este post se refiere a cuando haces apuestas arriesgadas, en esas que sabes que hagas lo que hagas vas a perder pero conservas la ilusión de que aunque tú creas que vas a perder en el fondo vas a estar equivocado y vas a ganar.
    Estela, bienvenida a mi blog, soy un poco paranoica pero espero que disfrutes tu estancia.
    Nos leemos. Besos!

    ResponderEliminar
  4. Sabes Laura? Tengo una máxima bajo la cual jamás te llevarás un chasco ni decepción.

    Nunca esperes nada de nadie más que de ti misma. Son las expectativas las que crean desilusiones, no los fracasos en si.

    Cuando lo logres, las cosas que lleguen a ti por los demás o simplemente por azar, podrás recibirlas como un regalo inesperado y no simplemente como aquello que querias que ocurriera.

    Y piensa que nunca vas a perder hagas lo que hagas en ningún caso. Según hagas pasarán unas cosas y dejarán de pasar otras. Acción-reacción. Es así de sencillo. Obviamente nunca lloverá a gusto de todos.

    Besitos!

    ResponderEliminar
  5. Si bueno, yo tb tengo máximas parecidas, mi filosofía es muy así. Pero bueno, luego a la práctica...aveces te dejas llevar. Pero sí, ciertamente he de darte la razón. No esperar nada de nadie y todo lo que te venga dado mejor. Es complicado, pero sí.Éstos días he estado dando vueltas a la cabeza y digo algo asi como, sólo te hace daño quién tú dejas que te haga daño. Aveces el implicarse demasido te hace vulnerable.

    ResponderEliminar
  6. ...e implicarse poco te vuelve frio e insensible a ojos de los demás. Me he visto en esa situación.
    Encontrar el punto intermedio justo suele ser complicado, pero al fin y al cabo son estas cosas las que hacen que las relaciones con los demás y nuestra vida en general sean interesantes y únicas.

    ResponderEliminar
  7. Hola Laura, estoy empezando a leer tu blog desde atrás, desde el principio. Mira, yo entiendo lo que quieres decir, creo, conocí a una persona, lo que siempre soñé, pero tenía mucho miedo, ella estaba totalmente lanzada en cuanto a sus sentimientos, abierta, dispuesta a darlo todo, al principio la veía tan enamorada que me preocupaba hacerle daño, yo necesito tiempo, no me gusta decir te quiero de buenas a primeras aunque lo sienta, quería ir despacio, pero ella estaba flipada conmigo(ahora me parece increíble), yo le decía que exageraba sus sentimientos, que no me conocía de nada, que al final me iba a tirar de ese pedestal de una patada,(ME CAGO EN TODO, SE ME ACABA DE BORRAR TODO LO QUE TENÍA ESCRITO, MIERDA, QUÉ MALA LECHE)pues en resumen, que aunque ella me dejó por estar yo siempre dudando, porque mi cabecita loca no me dejaba tranquila con el miedo, pues a pesar de todo lo que sufrí fue maravilloso. No se puede ir por la vida a la defensiva, a veces hay que arriesgarse.

    ResponderEliminar